El transcurrir del tiempo en High Life

¿Cuántas historias de ciencia ficción existen de humanxs encerradxs en naves espaciales, con algún peligro acechándolxs? qué importa que sea una nave, una casa, un tren, o una cueva, si en realidad es la excusa para plantear otros conflictos más profundos e invitar a reflexionar sobre ellos, en ese sentido el relato de Clare Denis me pareció fascinante. 

Siempre pienso en el lugar en el que lxs directorxs me colocan como espectadora y en los lugares en los que yo me coloco, por supuesto, porque no voy a negar que existe siempre un hilo emocional, simbiótico que nos conecta con las obras de arte en general ¿Cómo me están contando sus historias? ¿por qué deciden contarlas de ese modo y no de otro?

Leí en varias críticas un término que se repite. Algunxs autorxs refieren a la película como una  danza, “la danza de la atracción y la repulsión”, “la danza del amor, del sexo y la pasión”. La danza es cuerpo y ritmo. Parecería ser que, junto al eje de la corporalidad, hay algo del orden rítmico impregnado en las tomas de Claire Denis, considero que el ritmo, y todo lo vinculado a la temporalidad es un eje enriquecedor para pensar la película.

Éticas dudosas, fluidos, semen, violaciones, oscuridad, vacío, violencia, sexualidad, reproducción y personajes errantes deambulando en su soledad, convergen en esta atmósfera de encierro, acentuada en los planos detalle y los primeros planos de los personajes – la mayoría son todos planos medios cortos y cerrados-, solo los planos generales están reservados para el universo, para la inmensidad, a donde Monte arroja los cuerpos al comienzo de la película. Ese vacío uterino representa la muerte y el nacimiento. Son recurrentes las tomas de fluidos y la reiteración de la forma geométrica circular que simboliza la fertilidad; o quizás representa metafóricamente un sitio donde todo empieza y termina. 

No hay un orden lineal de los sucesos, sino que se encuentran desordenados. A propósito de esto identifico dos tipos de mecanismos que utiliza la directora para recurrir al pasado. Un pasado cercano, que se narra a partir de un gran flashback central en el que se nos cuenta la historia de cómo han terminado allí esxs tripulantes, cómo ha sido concebida Willow, hacia dónde se dirigen, cuál es el objetivo. En este gran Flashback la información que se nos da está inteligentemente dosificada. 

Sin embargo, hay un pasado más lejano, una línea temporal que nos lleva a la infancia y adolescencia de Monte, son recuerdos viscerales del personaje, que identifico como imágenes mentales, cuyo tratamiento estético analógico en algún punto remite a esas “imágenes de la tierra” que tanto Willow como Monte pueden ver a través de la escasa y extraña señal que reciben en su nave. Y que incluso Monte reniega de ellas, pero es tan imbricando el tratamiento psicológico que se lleva a cabo con lxs personajes que al fin de cuentas esa frase “malditas imágenes de la tierra” adquiere un significado muy amplio:  las imágenes mentales viscerales y las imágenes de la tierra vendrían a ser lo mismo, recuerdos inconexos, historias fragmentadas, algo lejano. 

Lxs personajes que deambulan son rezagados de la sociedad, condenados a muerte, ¿No estarían en una especie de limbo, esperando el momento de nacer, o morir? ¿Acaso no es la muerte un nacimiento para estxs personajes? 

El montaje de esta película, creo que es lo que de algún modo me permite como espectadora sacar mis propias conclusiones, Claire Denis no apunta a construir unx espectdrx perezosx, sino que nos alienta a construir significado junto con ella, y es ultra sensitiva en cada escena, en cada toma. Un montaje intelectual sutil, que no sigue los mecanismos clásicos. Si bien al analizar cada escena en particular se puede notar que se respetan dentro de las mismas raccords de movimientos y de miradas; es en el empalme de las secuencias donde se producen esas nuevas significaciones, donde vamos hilando la historia fragmentada.

No puedo determinar con exactitud la totalidad de los recursos y la intencionalidad de esta sensación cíclica e infinita que me resulta fascinante, porque hay un límite que no logro seguir que es el manejo del lenguaje cinematográfico de la directora y su genialidad!

Vean toda la filmografía posible de Claire Denis, ¡es única!

Próximamente se viene una reseña de Bella Tarea.

Bibliografía

Tirard, Laurent (2008) “Claire Denis” en Más lecciones de cine, Paidós

Cunha, Mariana y Catarina Andrade (2020) Corpos pós-coloniais e desterritorialização: gestos e movimentos afetivos em Bom trabalho (Claire Denis, 1999)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s